Siempre fui una persona muy activa. Me gusta hacer deporte, cuidarme y llevar una vida saludable, y para mí es fundamental poder transmitirle esos valores a mi hija. Porque, al final, los chicos aprenden mucho más de lo que ven que de lo que les decimos.
La importancia de inculcar hábitos saludables desde chicos
Desde muy chiquita intento inculcarle hábitos saludables. Me gusta que haga deporte, el que sea, pero sobre todo que lo disfrute. Fomento en ella el movimiento y la actividad física todos los días, porque sé que eso no solo impacta en su cuerpo, sino también en su bienestar emocional.
También le doy mucha importancia a la alimentación. Intento que coma frutas, verduras, proteínas y que tenga una nutrición variada. No se trata de prohibir, sino de enseñar y acompañar para que pueda elegir mejor.
Menos pantallas, más movimiento
Con el tiempo, fui viendo que todo esto realmente funciona. Hoy prefiero que salga a caminar, que ande en monopatín o que haga alguna actividad antes de que esté frente a la tele o usando la tablet.
Reducir el tiempo de pantalla hace una gran diferencia. Los chicos están más presentes, más activos y con más energía para jugar, explorar y aprender.
Beneficios de una crianza con hábitos saludables
Algo que noté mucho es que, cuando bajamos el uso de pantallas, los chicos se vuelven mucho más comunicativos. Se sientan a la mesa, cuentan lo que les pasó en el día, hablan de lo que sienten o de lo que les preocupa.
No están “encerrados” en su propio mundo, sino que se abren más al diálogo. Y eso, como mamá, es de las cosas más lindas que podemos construir: un vínculo cercano, con confianza y comunicación.
Cómo motivar a los chicos a hacer actividad física
A la hora de motivarla, creo que el ejemplo es clave. Yo hago actividad física y trato de incluirla: la invito a caminar, a andar en bicicleta o simplemente a jugar.
También la incentivo desde la charla, acompañándola y motivándola a probar cosas nuevas. Con la alimentación hacemos lo mismo: vamos incorporando pequeños cambios y probando
recetas nuevas. Como le encanta cocinar, aprovecho ese momento para enseñarle y compartir.
El rol de los padres: enseñar con el ejemplo
Estoy convencida de que el rol de los padres es fundamental en la construcción de hábitos saludables en los niños. No alcanza con decirles lo que tienen que hacer: tenemos que mostrarlo.
Si queremos que se muevan más o que coman mejor, pero nosotros llevamos un estilo de vida sedentario, el mensaje pierde sentido. Los chicos aprenden del ejemplo, de lo cotidiano, de lo que ven todos los días en casa.
Por eso, la crianza es un trabajo en conjunto. Se trata de acompañarlos, ser coherentes y enseñarles hábitos que les van a quedar para toda la vida.
Jesica Cirio
